Bebe con avidez todas las palabras que salen de su boca, tócala, siéntela, bésala desenfrenadamente hasta que perdáis el sentido, acaríciale hasta que te sangren los dedos, siéntete eufórico al saber que compartes su mismo aire, que tu corazón es capaz de sentir lo mismo que siente. ¡Muerde hasta que sincronicéis cada latido! Hunde el amor en la pasión, huele su cabello y comparte su aliento salvaje.
